La delegación cubana abandonó el plenario de la Asamblea General de las Naciones Unidas tras el discurso del presidente estadounidense, Donald Trump, acusado de difundir calumnias contra el país caribeño. Durante su intervención, Trump afirmó que Cuba era una amenaza, una declaración que fue rechazada por el gobierno cubano. A su vez, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, respondió con un tono desafiante, asegurando que Teherán nunca se arrodillará ante Estados Unidos.

En la misma sesión, el mandatario estadounidense defendió su política exterior y económica, aunque su discurso fue criticado por contener afirmaciones falsas y amenazas contra Irán. La delegación venezolana, encabezada por Delcy Rodríguez, también participó en la Asamblea General, abordando temas de cooperación bilateral con Estados Unidos.

El secretario general de la ONU, António Guterres, llamó a los países a abandonar el uso de la fuerza, mientras que Trump elevó el tono de su intervención, llegando incluso a mencionar la posibilidad de aniquilar a Irán. Esta confrontación refleja una tensión creciente entre Estados Unidos y varios países de la región durante la 81ª sesión de la Asamblea General.

La ONU se convierte en un espacio de discusión política intensa, donde los líderes de América Latina y el Caribe responden directamente a las declaraciones del presidente norteamericano.