Los cuatro generales brasileños condenados por su participación en el intento de golpe de 2022 siguen percibiendo salarios, según informó la revista Folha de S. Paulo. Los pagos oscilan entre 38.500 y 39.800 reales, lo que equivale a unos 7.515 y 7.770 dólares, según el informe. A pesar de haber sido condenados, los generales no han sido desvinculados de sus cargos ni han sido suspendidos de sus funciones.

La situación ha generado críticas entre sectores de la sociedad brasileña, que consideran que la continuidad de los salarios contradice el principio de responsabilidad penal. Sin embargo, no se ha anunciado ninguna medida concreta para abordar la cuestión. Mientras tanto, la Agencia de Inteligencia brasileña ha alertado sobre presiones externas, especialmente de Estados Unidos, en las próximas elecciones presidenciales.

La elección presidencial se llevará a cabo el 4 de octubre, fecha en la que se decidirá el futuro político del país. La situación de los generales condenados sigue siendo un tema de debate en el contexto de la política brasileña.