El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, acusó a Estados Unidos de cometer un acto de genocidio durante su intervención en la Reunión Ministerial de la CELAC, celebrada en el marco del 81 período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Rodríguez Parrilla destacó la importancia de la reunión para abordar temas de interés común entre los países de la región.
La declaración del ministro cubano se da en un contexto de tensión entre Cuba y Estados Unidos, donde las relaciones diplomáticas han sido marcadas por sanciones económicas y restricciones a la movilidad de ciudadanos cubanos. Aunque no se especificaron detalles concretos sobre las acciones en cuestión, el tono utilizado por el ministro refleja una postura firme y crítica hacia las políticas estadounidenses hacia la isla.
La Asamblea General de las Naciones Unidas se convierte así en un escenario para expresar las preocupaciones de Cuba sobre la situación política y económica que enfrenta. La comunidad internacional sigue de cerca las declaraciones y las posibles respuestas de Estados Unidos a esta acusación.


























