El relator especial de las Naciones Unidas, Ben Saul, criticó la estrategia militar de Estados Unidos en América Latina, enfocada en combatir el "narcoterrorismo", y mencionó la participación de fuerzas estadounidenses en operaciones en Ecuador. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones entre Washington y varios países de la región, donde las operaciones militares son vistas con desconfianza.

A la vez, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el diputado venezolano Juan Pablo Guanipa rechazó la intervención de Delcy Rodríguez, quien fue designada por el gobierno venezolano para representar al país en el organismo internacional. Guanipa sostuvo que su intervención no es legítima y que no fue elegida por el pueblo venezolano.

Ambos eventos reflejan la creciente polarización en los foros internacionales, donde la participación de potencias como Estados Unidos y la representación de países como Venezuela son temas de debate. La ONU, como espacio de diálogo, enfrenta desafíos para mantener la neutralidad y la legitimidad en asuntos políticos complejos.

La situación resalta las diferencias en las posturas entre actores internacionales, donde la legitimidad y la representación son cuestionadas en contextos de conflictos políticos y sociales.