Estados Unidos expulsó a más de 25.000 migrantes a 35 países, según una investigación publicada este lunes. Los datos revelan que los migrantes no tenían vínculos con los países a los que fueron devueltos. La operación se llevó a cabo bajo acuerdos secretos entre Estados Unidos y las naciones involucradas.

El informe detalla que los migrantes, en su mayoría centroamericanos, fueron devueltos a países donde no tenían familiares ni empleo. Las autoridades estadounidenses justificaron la medida como parte de un esfuerzo para controlar las fronteras. No se especificaron las condiciones de las expulsiones ni el número de personas afectadas.

La investigación, realizada por un medio cubano, señala que los acuerdos secretos permitieron a Estados Unidos gestionar la migración de manera más eficiente. Sin embargo, no se mencionaron las implicaciones legales ni humanitarias de esta política. La medida ha generado debate sobre el trato a los migrantes y la cooperación internacional.