María Elena Llorente, reconocida como una de las figuras más importantes del ballet cubano, falleció en La Habana a los 80 años. Su deceso ocurrió tras complicaciones derivadas de una insuficiencia cardíaca, según informó el Ballet Nacional de Cuba. La artista fue ingresada días antes en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Hermanos Ameijeiras, donde se confirmó su fallecimiento.
Llorente fue primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba y maître del mismo, destacándose por su contribución al desarrollo del ballet en el país. Su carrera abarca décadas de dedicación a la danza, dejando una huella imborrable en la cultura cubana. Su muerte representa una pérdida para el mundo de la danza.
El Ballet Nacional de Cuba anunció su fallecimiento en un comunicado, destacando su legado y su impacto en la escena artística nacional. Su nombre se asocia con la excelencia en la danza clásica, y su desaparición deja un vacío en la comunidad artística.
Su vida y obra serán recordadas como un ejemplo de dedicación y talento.



























