La presidenta peruana, Keiko Fujimori, presentó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas su postura política, marcada por una defensa del orden y de valores conservadores. En su intervención, destacó la necesidad de imponer el control en la región y mencionó el Escudo de las Américas, un mecanismo de defensa regional que ha generado controversia. Fujimori enfatizó la lucha contra el crimen organizado transnacional, describiéndola como una "guerra" que enfrenta a los países latinoamericanos. Además, defendió a militares y policías peruanos que enfrentan procesos judiciales, pidiendo a la ONU que respete la soberanía de los Estados. Su discurso reflejó una visión política claramente alineada con posturas conservadoras, lo que ha generado reacciones en diferentes sectores. La presidenta insistió en la importancia de la estabilidad y la seguridad, argumentando que estas son fundamentales para el desarrollo de la región. Su intervención fue una oportunidad para presentar su agenda política en el escenario internacional.
Presidenta peruana defiende política conservadora ante ONU





























