El Salvador registró 116 vuelos de deportados procedentes de Estados Unidos hasta agosto, según datos recientes. Esta cifra supera la suma de deportaciones registradas entre 2020 y 2023. El número de personas afectadas sigue en aumento, lo que refleja una tendencia creciente en la expulsión de ciudadanos estadounidenses.

La cifra indica una aceleración en el proceso de deportación, lo que ha generado preocupación en la comunidad migratoria. Aunque no se especifica el número exacto de personas, el incremento en la cantidad de vuelos sugiere una política más activa en la expulsión.

La situación ha sido abordada por autoridades locales, que han llamado la atención sobre el impacto en las familias y la comunidad. A pesar de la creciente presión, no se han anunciado medidas adicionales para mitigar el efecto de esta política.