La delegación cubana abandonó el plenario de la Asamblea General de las Naciones Unidas tras las acusaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, contra el país caribeño. Trump excedió el tiempo asignado para su intervención, lo que generó reacciones en la sala. Durante su discurso, el mandatario estadounidense reiteró su hostilidad hacia Cuba, afirmando que el comunismo no llegará a Estados Unidos y que la libertad llegará al país caribeño.

Además, Trump utilizó su intervención para abordar temas geopolíticos. Afirmó que Estados Unidos construirá dos bases militares en Groenlandia como parte de un nuevo acuerdo de seguridad con Dinamarca. También amenazó con aniquilar a Irán si no logra un acuerdo, lo que generó tensión en la sala. La presencia estadounidense en el Ártico se verá ampliada con la modernización de la base de Pituffik.

En otro frente, Trump defendió la operación estadounidense en Venezuela, destacando el nuevo escenario político del país. También mencionó el control de las reservas petroleras del país. Su discurso reflejó una combinación de defensa de intereses nacionales y posturas confrontacionales hacia otros países.