Los mercados financieros estadounidenses se preparan para la publicación del índice de precios al consumidor subyacente (PCE) de agosto, considerado clave para evaluar la inflación. La expectativa se concentra en Londres, donde los analistas vigilan la cifra para ajustar sus pronósticos económicos. El PCE mide la variación de precios de bienes y servicios adquiridos por los hogares, excluyendo componentes volátiles como los alimentos y la energía. Esta medida es fundamental para la Reserva Federal al decidir su política monetaria. La publicación del índice está programada para el viernes, lo que generará una reacción inmediata en los mercados. La estabilidad o el aumento de los precios podría influir en las decisiones de tasa de interés, afectando a inversores y economías globales. La atención se mantiene alta, ya que el dato podría marcar una dirección para la economía estadounidense en los próximos meses.