Las Fuerzas Armadas iraníes interceptaron 19 embarcaciones en el estrecho de Ormuz, según informó Teherán. Los buques intentaron navegar fuera de la ruta establecida, lo que generó tensión en la zona. Estados Unidos negó haber hundido la Armada iraní y rechazó la propuesta de Irán para reabrir el estrecho, un paso clave para el comercio petrolero. El presidente Trump afirmó que espera reiniciar conversaciones con Irán, pero descartó la oferta condicionada de Teherán. La decisión provocó una subida en los precios del petróleo, mientras los mercados reaccionaron con caídas en acciones y bonos. La policía británica investiga si la detención de cinco hombres cerca de una base estadounidense evitó un ataque vinculado con Irán. Mientras tanto, Irán se muestra preparado para nuevas tensiones, incluso para una guerra, según su ministro de Exteriores.