El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, condenó en su cuenta en X las acciones del gobierno estadounidense al "naturalizar un genocidio", denunciando las consecuencias de normalizar crímenes de este tipo. En un mensaje publicado el 26 de septiembre, Díaz-Canel señaló que la normalización de actos genocidas tiene un impacto negativo en la sociedad. La crítica se enmarca en el contexto de las tensiones entre Cuba y Estados Unidos, donde el tema de los derechos humanos ha sido recurrente. El mandatario cubano llamó a la responsabilidad política y a la lucha contra la impunidad. La declaración refleja la postura de La Habana frente a las políticas estadounidenses en América Latina. La reacción cubana se suma a un debate internacional sobre la ética en la política exterior.