El grupo Hezbolá ha pedido a las autoridades libanesas que suspendan las negociaciones directas con Israel y opten por un diálogo indirecto, según el secretario general Naim Qassem. Esta decisión se toma tras nuevos bombardeos israelíes en el sur del Líbano, que incluyeron ataques a centros comerciales. El grupo ha reafirmado que no se desarmará mientras Israel mantenga tropas en la región.
Las autoridades libanesas informaron de ataques en distritos como Tiro y Bint Jbeil, pese a un acuerdo de alto el fuego alcanzado en junio. Israel atribuyó los bombardeos a la utilización de drones explosivos por parte de Hezbolá, lo que ha generado una tensión en la zona. La situación se complica con la insistencia de Hezbolá en mantener su presencia militar como forma de resistencia.
El conflicto persiste entre las dos partes, con cada lado acusando al otro de incumplir acuerdos previos. La tensión se ha agravado tras los ataques israelíes, que han sido respondidos con declaraciones firmes por parte del grupo Hezbolá. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la situación, que podría afectar la estabilidad regional.



























