Turquía condena las incursiones de colonos israelíes en la mezquita de Al-Aqsa, acusando a Tel Aviv de agravar las tensiones regionales. Mientras, Israel impone un cierre general en Cisjordania durante una semana, en el marco de la fiesta judía de Súcot y con prevención de incidentes. El gobierno israelí prohibió la entrada de trabajadores palestinos no esenciales, limitando así la movilidad en la zona. Esta medida se produce en un contexto de creciente tensión en la región, tras los enfrentamientos en los territorios palestinos. La decisión ha generado críticas por parte de organizaciones internacionales y gobiernos vecinos, que alertan sobre el impacto en la vida cotidiana de los palestinos. La situación se complica con la presencia de grupos extremistas, lo que justifica las medidas de seguridad israelíes. Aunque el cierre se extenderá por siete días, se espera que se mantenga la vigilancia en las zonas de conflicto. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos en la zona, buscando evitar un escalado de la violencia.
Israel cierra Cisjordania por una semana por Súcot




























