El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba presentó recientemente proyecciones climáticas que indican un invierno anómalo en el país durante el periodo noviembre 2026-abril 2027. Estas previsiones se basan en la presencia de un evento El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) muy fuerte en el océano Pacífico ecuatorial y en el debilitamiento del Vórtice Polar Ártico (VPA).

Los científicos explican que estos fenómenos climáticos influyen directamente en la estabilidad de las condiciones meteorológicas del país. El ENOS, conocido por su impacto en patrones climáticos globales, podría generar temperaturas más altas y precipitaciones irregulares. Por su parte, el debilitamiento del VPA podría contribuir a la formación de sistemas de baja presión que afecten la estación invernal.

Este escenario climático se suma a una tendencia global de variabilidad en los patrones meteorológicos. En los últimos años, Cuba ha experimentado cambios en la frecuencia y la intensidad de las lluvias, lo que ha generado preocupación en sectores agrícolas y de gestión hídrica. La proyección actual refleja una continuidad de esta dinámica, con implicaciones para la planificación de recursos naturales y la adaptación a los efectos del cambio climático.