La Habana ha denunciado la propuesta del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio de establecer una colaboración con la CIA para impulsar cambios en la isla. Esta iniciativa, anunciada durante una escalada de tensión entre Washington y La Habana, ha sido rechazada por el gobierno cubano, que la califica de intervención ilegítima. La vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ana María Mari, destacó la resiliencia del pueblo cubano frente a las presiones externas, reforzando la postura del país de defender su soberanía.
El gobierno cubano ha respondido con críticas directas a la propuesta de Rubio, considerando que se trata de una forma de presión política y económica. A la vez, La Habana ha advertido de las consecuencias de una posible intervención estadounidense, recordando el bloqueo económico que ha afectado a la isla durante décadas. Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado que se ocupará de Cuba tras Irán, encargando la misión a Rubio.
Esta situación se produce en un contexto de creciente tensión entre ambos países, con Washington endureciendo las medidas económicas y judiciales contra dirigentes cubanos. La comunidad internacional ha observado con atención las declaraciones recientes, que reflejan un clima de confrontación. A pesar de las promesas de presión militar por parte de EE.UU. Los cubanos muestran escepticismo, interpretando el discurso de Trump como una maniobra electoral. La Habana mantiene su postura firme, rechazando cualquier forma de intervención extranjera en sus asuntos internos.




























