La vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ana María Mari, destacó la resiliencia del pueblo cubano frente a las presiones externas. En La Habana, el gobierno cubano respondió con críticas a las declaraciones de Donald Trump sobre una posible intervención en la isla.

El presidente estadounidense anunció que se ocupará de Cuba tras Irán, encargando la misión al secretario de Estado, Marco Rubio. Washington aumenta la presión económica y judicial contra dirigentes cubanos. La Habana advierte de un escenario "inhóspito" si se materializa una acción militar.

Rubio llamó a los cubanos a colaborar con la CIA para impulsar cambios políticos en la isla. Esta propuesta fue rechazada por el gobierno cubano, que considera que la intervención estadounidense podría agravar la situación. Los ciudadanos cubanos muestran escepticismo ante las promesas de presión militar, interpretándolas como una maniobra electoral.

La tensión entre ambos países se intensifica en un contexto de crisis nacional en Cuba, donde la población espera soluciones internas. La Habana reitera su postura de defensa de la soberanía y la estabilidad política. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos de Washington, que busca influir en la isla mediante medidas económicas y diplomáticas.