Representantes angolanes se unieron al rechazo al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, durante una caravana de aproximadamente 20 kilómetros en Luanda, seguida de un acto de solidaridad. La iniciativa contó con la participación de líderes locales y ciudadanos que expresaron su descontento con la política estadounidense hacia la isla caribeña.

El embargó sigue siendo un tema de debate internacional, especialmente en la ONU, donde se prevé una nueva resolución que solicite su fin. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció previamente que Cuba necesita un cambio drástico, días antes de que se discuta la propuesta en la Asamblea General. Esta postura refleja la tensión persistente entre Estados Unidos y Cuba, a pesar de los esfuerzos por normalizar las relaciones en los últimos años.

El embargo, que ha durado más de seis décadas, ha sido criticado por múltiples países y organizaciones internacionales por su impacto en la economía y la sociedad cubana. Aunque algunos países han expresado su apoyo a la normalización, otros, como Angola, mantienen una postura firme contra las medidas unilaterales de Estados Unidos. La situación sigue siendo un punto de discusión en el escenario internacional, con posibles cambios en el futuro cercano.