Angola rechazó públicamente el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, durante una caravana que recorrió más de 20 kilómetros en Luanda y un acto posterior de solidaridad. Esta iniciativa se enmarca en una creciente oposición regional al embargo, que ha sido cuestionado por múltiples países y organizaciones internacionales.
La delegación angolana expresó su apoyo a Cuba, destacando la importancia de la soberanía nacional y la no intervención en asuntos internos. Durante el recorrido, los participantes visitaron comunidades locales y se comprometieron a mantener una postura firme contra las medidas unilaterales de Estados Unidos. El acto final incluyó una declaración formal en la que se reafirmó el respaldo a la independencia cubana.
El bloqueo estadounidense a Cuba, establecido en 1960, sigue siendo un tema de debate internacional. Aunque varios países han expresado su descontento, Estados Unidos mantiene la política como una herramienta para presionar al gobierno cubano. En los últimos años, ha habido intentos de aliviar las restricciones, pero sin logros concretos. La postura de Angola refleja una tendencia creciente en el continente africano de rechazar las intervenciones externas en asuntos internos.

























