En la calle San Martín número 313, en Camagüey, Isabel Figueroa Calderón ha abierto una tienda que desafía las expectativas. No se trata de un comercio tradicional, sino de un espacio donde las frutas no se consumen, sino que se transforman. En esta pequeña sala, los melones se convierten en bolsas para vasijas de agua, los tulipanes no florecen, pero su forma inspira objetos útiles. La tienda, ubicada en una casa modesta, ofrece una alternativa a la venta convencional, combinando creatividad y utilidad. Isabel, la propietaria, explica que su idea nace de la necesidad de dar un uso diferente a los productos locales. La iniciativa ha generado interés en la comunidad, mostrando cómo la innovación puede surgir de lo cotidiano.
Una tienda en Camagüey transforma frutas en objetos útiles



























