Lula da Silva y Flávio Bolsonaro comenzaron este lunes a establecer contactos para ampliar su base de apoyo en vista de la segunda vuelta electoral en Brasil. La jornada se desarrolló un día después de la primera ronda, en la que Lula fue derrotado por Bolsonaro.

Ambos candidatos analizan los resultados y ajustan sus estrategias para el 25 de octubre. Lula, líder del Partido de los Trabajadores, enfrenta un desgaste en su proyecto político, mientras que Bolsonaro gana terreno con su base de apoyos.

La campaña de Lula enfrenta dificultades por la caída de su aprobación y la ausencia de un relevo generacional sólido en su partido. Por su parte, Bolsonaro aprovecha su creciente influencia y la desorganización de la izquierda.

Analistas destacan que la campaña de Lula ha subestimado la fuerza de Bolsonaro, lo que ha debilitado su posición. En tanto, el presidente uruguayo, Luis Alberto Orsi, respaldó a Lula, afirmando que su vínculo con el no afecta la relación entre Uruguay y Brasil.

La elección representa un punto crucial para el futuro político del país, con una alta expectativa en torno al resultado final.