El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó hoy estar convencido de que ganará el balotaje electoral, pese a quedar detrás del candidato opositor Flávio Bolsonaro en la primera vuelta. Lula reivindicó su candidatura como opción "antisistema", destacando su apoyo en la población.

En la primera ronda de elecciones, Bolsonaro obtuvo una ventaja de dos puntos porcentuales sobre Lula, lo que ha generado expectativas sobre una segunda vuelta muy reñida. El mandatario estadounidense, Donald Trump, calificó este resultado como una "gran victoria" para Bolsonaro, anticipando una contienda ajustada en el balotaje.

Aunque el gobierno brasileño ha denunciado injerencias electorales, la Casa Blanca evitó pronunciarse sobre el resultado, mientras el presidente brasileño confía en el apoyo de los 33 millones de brasileños que no votaron en la primera vuelta. Lula busca reducir la ventaja de Bolsonaro, que ha fortalecido su posición con el respaldo de sectores conservadores.

La elección se celebró este domingo con más de 158 millones de votantes, un aumento de dos millones respecto a 2022. La segunda vuelta está programada para el 25 de octubre. La victoria de Bolsonaro podría marcar un cambio en la política económica del país, según análisis de instituciones como Oxford Economics.

El contexto de las elecciones refleja una polarización política intensa en Brasil, con Lula representando la izquierda y Bolsonaro la derecha. La campaña ha estado marcada por debates sobre economía, seguridad y reformas estructurales, con ambos candidatos buscando consolidar su base electoral. La elección representa un momento clave para la dirección del país en los próximos años.