Lula da Silva cerró su campaña electoral en São Paulo con un mensaje de defensa de la democracia y la soberanía brasileña. El presidente en funciones y candidato a la reelección caminó por las calles de la capital paulista, reiterando su compromiso con los valores democráticos. Esta actividad marcó el final de su tour por el estado de São Paulo, donde ha estado presente en varias reuniones con militantes y ciudadanos.
La elección del 3 de octubre será decisiva para el futuro político de Brasil. Más de 158 millones de brasileños están llamados a las urnas para elegir entre Lula y el ultraderechista Flávio Bolsonaro. La competencia entre ambos candidatos se ha visto influenciada por la presión internacional, especialmente de Estados Unidos, que ha mostrado interés en el rumbo del país.
Lula, encarcelado en 2018 por un caso de corrupción que luego fue anulado, ha estado en el centro de la atención durante toda la campaña. Su retorno al escenario político ha sido visto como una oportunidad para reafirmar la estabilidad institucional. Bolsonaro, por su parte, ha promovido una agenda más conservadora, con un enfoque en la seguridad y la reducción del poder federal. La elección se presenta como un punto de inflexión para la política brasileña.





























