El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, denunció el 3 de octubre que el bloqueo estadounidense continúa causando daños al pueblo cubano. Fernández de Cossío destacó que las medidas económicas y comerciales impuestas por Estados Unidos afectan directamente la vida de los ciudadanos cubanos.

El viceministro señaló que el recrudecimiento del bloqueo busca provocar consecuencias severas en la población. Según las declaraciones, el impacto se manifiesta en la escasez de bienes esenciales y en la dificultad para acceder a servicios básicos. Las autoridades cubanas han mantenido una postura firme sobre el tema, rechazando las acusaciones estadounidenses de violación de derechos internacionales.

El bloqueo estadounidense, que se inició en 1960, ha sido un tema recurrente en las relaciones entre ambos países. A pesar de las tensiones, Cuba ha insistido en que las medidas estadounidenses afectan su soberanía y su capacidad para desarrollarse económicamente. En los últimos años, el gobierno cubano ha reforzado su postura, destacando el daño económico y social que el bloqueo continúa causando.