La excandidata presidencial del partido Correísmo, Luisa González, fue ordenada en prisión preventiva por un juez ecuatoriano en el marco del caso Laberinto, relacionado con presuntos delitos de lavado de activos. La decisión fue anunciada el viernes 23 de octubre, tras la detención de González en su domicilio en la localidad rural de Canuto, provincia de Manabí. La Fiscalía había solicitado previamente la medida judicial, argumentando que la investigación continúa en curso.
González, una figura destacada de la oposición al presidente Daniel Noboa, fue arrestada el jueves 22 de octubre, cinco semanas antes de las elecciones locales en el país andino. El caso Laberinto investiga supuestos delitos financieros vinculados a la campaña electoral de 2023. Según fuentes oficiales, la Fiscalía imputa a González un presunto delito de lavado de activos, junto a otros dos procesados.
La detención de González ha sido vinculada por el ministro del Interior, John Reimberg, con los motines carcelarios que ocurrieron en las cárceles de Pichincha y Cotopaxi, donde se registraron ocho muertos y diez heridos. Aunque no se han presentado pruebas formales de una conexión directa, el gobierno ha señalado la situación como un factor temporal. González, que se identifica como "perseguida política", ha declarado su intención de defenderse "en presencia y en el país".




























