La excandidata presidencial ecuatoriana Luisa González fue detenida por presunto lavado de activos durante su campaña electoral de 2023. La policía la arrestó este jueves en Quito, según informes de medios locales. González, miembro del movimiento político Revolución Ciudadana, fue candidata en las elecciones presidenciales de 2023 y 2025, en las que perdió frente al actual presidente, Daniel Noboa.

El ministro del Interior, John Reimberg, vinculó públicamente los disturbios en dos centros penitenciarios — uno en Cotopaxi y otro en Pichincha — con la detención de González. Los incidentes dejaron al menos ocho muertos y diez heridos. Reimberg señaló que la situación se ha intensificado tras la detención de la exasambleísta, lo que ha generado una reacción en las cárceles.

La detención de González ha sido rechazada por el partido Morena, que acusa al gobierno de perseguir políticamente a la excandidata. Los simpatizantes del correísmo, principal fuerza de oposición, se concentraron frente a instituciones judiciales y policiales para exigir su liberación. Mientras tanto, la audiencia judicial contra González y otras tres personas continúa en curso, investigando presuntos delitos de lavado de activos.

La situación refleja una tensión política creciente en Ecuador, donde la detención de figuras políticas ha sido vista como una herramienta para reprimir la oposición. La relación entre la detención de González y los disturbios carcelarios sigue siendo un tema de debate, con críticas sobre la legitimidad de las acciones del gobierno.