El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reafirmó hoy su compromiso con la resistencia del país frente a las presiones externas, mientras Estados Unidos amplía su campaña de sanciones contra funcionarios y entidades estatales cubanas. Las nuevas restricciones, anunciadas por Washington, afectan a sectores clave como minería, construcción y comercio exterior, con el objetivo de limitar los ingresos del régimen.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, destacó que cualquier entidad extranjera que facilite servicios o gestione fondos a las instituciones sancionadas enfrentará represalias financieras. Entre las entidades afectadas se encuentra el Ministerio de la Construcción, así como empresas estatales vinculadas a la minería y al turismo.

La medida se enmarca en la estrategia de Estados Unidos para presionar a Cuba en busca de cambios políticos y económicos. A su vez, el canciller cubano criticó las sanciones como una interferencia en los servicios básicos del país.

Cuba reitera su determinación para resistir las presiones externas, asegurando que su pueblo está preparado para enfrentar cualquier embestida.