El sismo de magnitud 7,5 que sacudió Panamá el pasado viernes ha generado denuncias sobre el posible uso político de los recursos destinados a los damnificados. Según informaciones locales, autoridades y ciudadanos han señalado irregularidades en la distribución de ayuda.

Los afectados en la zona epicentral han reportado falta de acceso a albergues y suministros básicos. Algunos líderes comunitarios han manifestado que la ayuda no llega de forma equitativa, lo que ha generado desconfianza. No se han confirmado muertes, pero sí se han reportado daños a infraestructura y viviendas.

Este tipo de denuncias no es nuevo en Panamá. En años anteriores, se han registrado casos similares tras desastres naturales, donde se ha señalado una falta de transparencia en la gestión de recursos. En este contexto, la comunidad espera una respuesta clara y efectiva por parte de las autoridades.