El huracán Simón se mueve paralelo a las costas del Pacífico mexicano, manteniendo su categoría tres en la escala Saffir-Simpson. Según informes, el sistema sigue su trayectoria hacia el noroeste sin tocar tierra, pero ya está causando lluvias intensas, olas elevadas y vientos fuertes.

Las autoridades mexicanas han alertado sobre el posible incremento de intensidad del huracán. Algunos pronósticos indican que podría alcanzar la categoría cuatro en el transcurso del día. Esto haría que el impacto sea más severo, con riesgo de inundaciones y daños a infraestructuras.

El cambio de dirección del huracán ha generado preocupación en regiones costeras. El sistema ahora apunta hacia el estado de Sinaloa, donde se prevé que llegue el martes 13 de octubre. Aunque se espera que se debilite a tormenta tropical, las autoridades recomiendan mantenerse alertas y seguir las indicaciones de los centros de monitoreo.

La situación refleja la complejidad de los patrones climáticos en la región. Los expertos destacan que la evolución del huracán depende de factores como la temperatura del océano y la presión atmosférica. La preparación de las comunidades locales sigue siendo clave para minimizar los riesgos.