El canciller cubano Bruno Rodríguez criticó públicamente un informe emitido por un grupo de Harvard, que calificó como pseudocientífico y parte de una campaña de desinformación. Rodríguez destacó que el documento busca atacar la política exterior de Cuba y justificar la presión estadounidense.
En una declaración oficial, Rodríguez señaló que el informe ignora la realidad del desarrollo espacial cubano y lo presenta como una amenaza. A su vez, el ministro destacó la importancia de la soberanía tecnológica del país.
Rodríguez también alertó sobre la expansión de armas en el espacio, considerada una violación del derecho internacional. La Habana se posicionó en contra de la militarización de la exploración espacial.
El gobierno cubano rechazó cualquier intento de manipular su política exterior, afirmando que su estrategia es transparente y basada en la defensa nacional.



























