Moscú exige a Japón que retire los sistemas Typhon, producidos en Estados Unidos, de su territorio, según un comunicado del gobierno ruso. Esta demanda se enmarca en las tensiones entre Rusia y Japón, que han aumentado tras la guerra en Ucrania. La presión rusa se intensifica en un contexto de creciente hostilidad, con múltiples incidentes diplomáticos y militares en la región.

A la vez, Ucrania ha lanzado una contraofensiva cerca de Limán, alterando los planes de Rusia para capturar la región de Donetsk. Esta operación ha generado preocupación en Moscú, donde se teme una nueva movilización obligatoria. Paralelamente, la Unión Europea ha denunciado la represión en territorios ucranianos bajo control ruso, condenando los comicios legislativos como una violación del derecho internacional.

En otro frente, Rusia ha citado a la encargada de negocios británica en Moscú por las entregas de drones y armas a Ucrania, advirtiendo de posibles represalias contra objetivos del Reino Unido. Mientras tanto, Francia ha anunciado un plan para proteger su territorio ante la amenaza híbrida de Rusia, que incluye ataques cibernéticos.

La tensión internacional se profundiza con la postura de Rusia y China, que han vetado una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que pedía reimponer sanciones a Irán. Esta decisión refleja la alianza estratégica entre Rusia y China, que continúa expandiéndose en múltiples frentes geopolíticos.