El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció en La Habana nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos, según un comunicado de la prensa estatal. Las medidas, anunciadas por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afectan instituciones y personas en Cuba. La denuncia se produce en un contexto de tensión entre ambos países.

Mientras, en La Habana, se destacó la investigación sobre un plan imperialista contra Cuba, liderada por Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político del Partido Comunista. Esta investigación se enmarca en una postura crítica hacia las acciones extranjeras. Paralelamente, se reportó que Cuba fue afectada por un programa de hackers rusos, BlackCat, que causó daños en instituciones gubernamentales de América Latina.

Aunque Cuba no respondió directamente al incidente, el gobierno rusos se mostró indiferente. En otro frente, se publicó una fotografía de la embajada de Costa Rica en La Habana, en la que se muestra su fachada. El gobierno costarricense defiende su ruptura con Cuba, afirmando que su decisión responde a su soberanía, no a presiones externas.

La situación política en La Habana refleja una compleja red de relaciones internacionales, con Cuba en el centro de tensiones y desafíos.