El ex candidato Renan Santos rechazó apoyar a Lula o a Bolsonaro en el balotaje presidencial brasileño, mientras el partido PSD liberó a sus bases para respaldar a cualquiera de los dos. La elección se disputa entre el ex presidente Lula y el ultraconservador Flávio Bolsonaro, quien ganó la primera vuelta con ventaja. Lula espera reducir los dos puntos de ventaja que logró Bolsonaro en un resultado inesperado.

Bolsonaro, quien se impuso sorpresivamente en la primera ronda, prometió una lucha frontal contra el narcotráfico. Las encuestas le dan ventaja en la segunda vuelta, aunque no alcanza la mayoría absoluta. Lula, por su parte, busca movilizar a los abstencionistas y recuperar terreno. Ambos candidatos aceleraron las negociaciones para conquistar aliados antes del balotaje del 25 de octubre.

La elección define el rumbo económico de Brasil, según Oxford Economics, que prevé menor inflación y tasas más bajas si Bolsonaro gana. El Partido Social Democrático, con su apertura a apoyar a cualquiera de los candidatos, podría influir en el resultado. La segunda vuelta se considera abierta y difícil de predecir, con ambos candidatos buscando captar votos de los que se abstuvieron en la primera ronda.