Donald Trump amenazó con bombardear a Omán si el país del Golfo Pérsico no cumplía con sus exigencias, según un comunicado oficial. La amenaza, lanzada durante una reunión con altos funcionarios, refleja la tensión creciente entre Estados Unidos y varios países del Golfo. Paralelamente, el presidente publicó un mapa en su plataforma Truth Social que describe el estrecho de Ormuz como un "nuevo territorio estadounidense", una propuesta que ha generado controversia.

En otro frente, Trump enfrenta nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra la presidenta de la Corte Penal Internacional y su abogado, en una medida que se considera parte de su campaña contra el tribunal. A pesar de esto, el gobierno estadounidense sigue negociando con Canadá para evitar aranceles, aunque el plazo para llegar a un acuerdo se acerca.

Además, Trump ha nombrado a un hijo de argentinos en un cargo clave para la relación con América Latina, lo que ha sido visto como una estrategia para fortalecer su influencia en la región. Mientras tanto, el presidente exige a Corea del Sur miles de millones de dólares, acusándolo de no pagar por servicios militares.

La combinación de amenazas, sanciones y movimientos diplomáticos refleja la complejidad de la política exterior estadounidense bajo la administración de Trump.