La presidenta peruana, Keiko Fujimori, inició su visita oficial a El Salvador el 29 de octubre, con el objetivo de analizar las estrategias de seguridad implementadas por el país centroamericano. La misión, que forma parte de su agenda internacional, busca evaluar cómo los métodos utilizados por el presidente Nayib Bukele podrían ser adaptados al contexto peruano.

Mariano González, exministro del Interior y Defensa, expresó su interés en estudiar las experiencias de El Salvador, aunque advirtió que el modelo no puede replicarse completamente debido a las diferencias en la estructura política y social entre ambos países. En una entrevista, González destacó la necesidad de personalizar las medidas de seguridad según las realidades locales.

La visita ha generado expectativas en Perú, pero también dudas sobre la eficacia de las propuestas. Analistas señalan que, aunque el enfoque de Bukele ha mostrado resultados en la reducción de la violencia, su implementación requiere ajustes para ser viable en el contexto peruano. La presidenta ha mantenido reuniones con autoridades salvadoreñas y ha anunciado planes para compartir hallazgos con su gabinete.

El contexto de la visita surge tras un aumento en la criminalidad en Perú, que ha generado presión sobre el gobierno para adoptar nuevas medidas. La estrategia salvadoreña, basada en la coordinación entre instituciones y la aplicación de leyes estrictas, ha sido objeto de análisis en varios países de la región. La presidenta busca, con esta visita, encontrar soluciones que combinen eficacia y respeto por los derechos humanos.