Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se enfrentaron en su primer debate televisado en Brasil, en un contexto de tensión electoral. El presidente y el senador, candidatos a la segunda vuelta, respondieron a preguntas sobre economía y costo de vida. La discusión se centró en temas clave para el electorado, como inflación y desempleo.

Lula destacó su gestión en la reducción de la jornada laboral y la implementación de nuevas medidas sociales. Por su parte, Bolsonaro acusó al presidente de corrupción y prometió revelar "crímenes" cometidos durante su mandato. Durante el debate, ambos candidatos intentaron marcar diferencias en políticas económicas y sociales.

El debate se celebró una semana antes de las elecciones, en un momento de estrecha competencia. Los sondeos muestran una disputa muy ajustada, con ambos candidatos buscando ganar apoyo en las últimas jornadas. Mientras Lula enfatiza su agenda social, Bolsonaro promete una "guerra contra el narcotráfico" y una mayor influencia internacional para Brasil.

La campaña se intensifica con movilizaciones en todo el país. Ambos sectores buscan consolidar su base electoral. Aunque no hay un claro favorito, el debate reflejó las tensiones entre los dos principales candidatos. La elección del 25 de octubre podría marcar un cambio significativo en la política brasileña.