El cacerolazo contra el candidato presidencial Flávio Bolsonaro se escuchó en Brasilia y otras ciudades brasileñas la noche del 16 de octubre, minutos antes de su entrevista con la cadena de televisión TV Globo. La protesta, organizada por grupos opositores, tuvo lugar a las 21:00 hora local, en un contexto de tensión política previa a la segunda vuelta electoral.

La campaña de Bolsonaro enfrenta críticas por su estilo de gobierno y su relación con el poder. La protesta refleja el rechazo de sectores de la sociedad a su postulación. Aunque no hubo incidentes graves, la manifestación marcó un momento de descontento en el escenario electoral.

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales se realizará el 25 de octubre. El candidato de la izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, ha estado en ascenso en las encuestas, acercándose al candidato de derecha. Las medidas populistas de Lula, como la modificación de los días laborales, han sido un punto clave en su campaña.

La tensión electoral se intensifica con un empate técnico entre los dos candidatos. La situación ha generado debates sobre la concentración del poder y el nepotismo en la política brasileña. La protesta de Bolsonaro es un síntoma de la polarización que caracteriza el contexto electoral.