El presidente israelí Isaac Herzog ha asignado a Gadi Eisenkot, líder del partido Yashar, la tarea de formar el nuevo gobierno tras las elecciones. Eisenkot, quien lidera la oposición al primer ministro Benjamín Netanyahu, tiene 28 días para negociar un acuerdo político. Si no logra reunir el apoyo necesario, Herzog podrá extender el plazo otros 14 días, según la Ley Básica israelí.
Eisenkot ha propuesto la formación de un gobierno de emergencia nacional, un enfoque que busca acelerar la estabilidad política en un contexto de tensión social y política. La decisión de Herzog refleja una apuesta por un cambio de rumbo en el liderazgo israelí, tras la victoria de partidos que representan a 67 diputados. La negociación se llevará a cabo en un clima de expectativa, con múltiples posibles alianzas y vetos entre los partidos.
La situación política en Israel se ha complicado por la resistencia de Netanyahu a ceder el poder, lo que ha generado una crisis institucional. La elección de Eisenkot, un opositor conocido por su postura más moderada, podría marcar un punto de inflexión en la política israelí. Sin embargo, la formación del gobierno sigue siendo un desafío, con múltiples intereses en juego y una necesidad urgente de consenso. La comunidad internacional sigue de cerca los pasos siguientes, esperando una resolución que pueda estabilizar el país.





























