El viceministro cubano de Salud Pública, Julio Guerra Izquierdo, visitó Turín para destacar el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba. Durante el encuentro, se analizó cómo esta política ha afectado la capacidad del país para acceder a medicamentos y servicios sanitarios esenciales.
El bloqueo, que se mantiene desde 1960, limita la entrada de bienes y recursos médicos, lo que ha generado dificultades en la atención a enfermedades crónicas y emergencias. Según datos oficiales cubanos, el 70% de los medicamentos necesarios para el sistema de salud nacional se obtienen mediante acuerdos internacionales, lo cual se vuelve más complejo bajo la presión estadounidense.
La visita de Guerra Izquierdo a Turín refleja la solidaridad internacional hacia Cuba, especialmente en momentos en que el bloqueo continúa afectando su infraestructura sanitaria. Esta iniciativa busca fortalecer alianzas para encontrar alternativas a las restricciones impuestas por Estados Unidos.
El bloqueo estadounidense, que se inició en 1960, ha sido un tema recurrente en las relaciones internacionales. En 1962, Estados Unidos prohibió la ayuda económica a países que colaboraban con Cuba, lo que marcó un punto de inflexión en las tensiones entre ambos países. Recientemente, República Dominicana expulsó a diplomáticos cubanos, una medida que La Habana atribuyó a presiones estadounidenses.
La situación refleja un contexto de tensión persistente entre Cuba y Estados Unidos, con efectos secundarios en la salud pública cubana. A pesar de las dificultades, Cuba busca mantener su independencia y seguir buscando apoyo internacional para mitigar los efectos del bloqueo.



























