La ministra de Medio Ambiente del Líbano, Tamara Zein, informó que más de 16 mil hectáreas de tierras agrícolas y forestales fueron destruidas por bombardeos israelíes entre octubre de 2023 y septiembre de 2026. Los ataques, según la funcionaria, afectaron regiones clave en el norte del país, incluyendo áreas cercanas a la frontera con Israel. La destrucción incluye cultivos como el trigo, la remolacha y la vid, lo que ha generado una crisis alimentaria en la zona.

El gobierno libanés ha solicitado apoyo internacional para la reconstrucción de las áreas afectadas, pero hasta ahora no se han registrado compromisos concretos. La ministra destacó que la pérdida de tierras agrícolas representa un impacto económico significativo, con pérdidas estimadas en cientos de millones de dólares. Además, la destrucción de bosques ha aumentado el riesgo de erosión y pérdida de biodiversidad en la región.

Este desastre ambiental se suma a otros efectos secundarios de la guerra en el Levante. La destrucción de tierras cultivables ha exacerbado la situación de inseguridad alimentaria en un país ya vulnerable. La comunidad internacional ha llamado a una investigación independiente para evaluar el daño y garantizar una respuesta adecuada. La situación sigue siendo un tema de debate en organismos internacionales, pero no se ha establecido aún una responsabilidad clara.