Un estudio científico revela que las hijas de mujeres expuestas durante el embarazo a partículas finas provenientes de incendios forestales tienen mayor probabilidad de recibir un diagnóstico de autismo. La investigación, publicada por Prensa Latina, analizó datos de una muestra de 1500 mujeres y sus hijos, encontrando una correlación estadística entre la exposición a partículas PM2.5 y el diagnóstico de autismo en los niños.

Los científicos destacan que las partículas finas, al ingresar al cuerpo materno, pueden afectar el desarrollo cerebral del feto. El estudio no establece una causa directa, pero sugiere que la exposición prolongada a estos contaminantes podría alterar procesos neurobiológicos. Las mujeres que vivieron en zonas con alta incidencia de incendios durante el embarazo mostraron un 23% más de probabilidades de tener hijos diagnosticados con autismo.

Este hallazgo se enmarca en un creciente interés por los factores ambientales en el desarrollo del autismo. En Estados Unidos, el número de diagnósticos de autismo ha aumentado en un 15% en los últimos diez años, aunque la causa exacta sigue siendo objeto de debate. El estudio no propone medidas preventivas, pero subraya la importancia de monitorear la calidad del aire en zonas afectadas por incendios.