La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó un petrolero en el mar Caribe el 2 de octubre, según informó la institución en su cuenta en X. El buque, cuyo destino era Cuba, fue detenido en el marco de operaciones de vigilancia marítima. La administración de Donald Trump había impuesto un bloqueo energético a Cuba, limitando la entrada de combustibles y otros productos.

La interceptación se produce en un contexto de tensión entre Estados Unidos y Cuba, donde las sanciones económicas y las restricciones a la navegación han sido una herramienta clave de la política estadounidense. La Guardia Costera, rama de las Fuerzas Armadas, señaló que el buque fue detenido por orden de autoridades nacionales. No se especificó si el buque era propiedad estadounidense o de otro país.

El bloqueo energético, iniciado bajo el mandato de Trump, ha afectado la capacidad de Cuba de importar combustibles, lo que ha generado críticas internacionales. En Bangladesh, activistas y personalidades condenaron las declaraciones de Trump en la ONU, considerándolas inhumanas y contrarias al derecho internacional. La situación refleja la continuidad de las tensiones entre Estados Unidos y Cuba, a pesar de los esfuerzos por normalizar relaciones en otros contextos.