El presidente encargado de Venezuela, Delcy Rodríguez, expresó su apoyo al pueblo y al gobierno de Panamá tras el sismo de magnitud 7,7 que afectó al país centroamericano el 9 de octubre. El temblor, que ocurrió en la tarde del viernes, causó daños significativos en ciudades como Panamá City y dejó al menos 27 personas heridas. Algunos edificios colapsaron, lo que generó pánico entre los habitantes de la capital, conocida por sus rascacielos.
El sismo, que fue sentido en varios puntos del país, provocó la interrupción de servicios básicos y la evacuación de algunas zonas. Según informes, el movimiento telúrico fue uno de los más fuertes del año, unido a otros sismos en la región. En Venezuela, dos terremotos separados por apenas 39 segundos sacudieron el territorio, mientras que en Filipinas se registró un sismo de 7,8 en la escala de Richter.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, pidió calma a la población y anunció que el gobierno investigará los efectos del sismo. Aunque no se reportaron muertes, el temor persiste entre los ciudadanos, que temen por la estabilidad de sus hogares. En el contexto internacional, Venezuela, que también fue afectada por un sismo reciente, se solidarizó con Panamá, destacando lazos de cooperación entre ambos países.
El sismo de Panamá se enmarca en una serie de eventos sísmicos que han ocurrido en 2026, aunque el número de terremotos registrados hasta ahora se mantiene dentro de los patrones históricos según el Serviço Geológico de Estados Unidos. A pesar de la preocupación, las autoridades instan a la población a mantener la calma y a seguir las recomendaciones de seguridad.





























