La presidenta peruana, Keiko Fujimori, inició hoy su gira oficial en El Salvador, en un intento de evaluar estrategias de combate contra la criminalidad. La visita, que forma parte de una serie de reuniones internacionales, busca analizar experiencias de otros países para aplicarlas en el contexto peruano. En Lima, sin embargo, se manifiesta escepticismo sobre los resultados que podría traer esta iniciativa.
Mariano González, exministro del Interior y de Defensa, señaló que Perú podría adoptar algunas medidas del modelo salvadoreño, pero advirtió que no se puede replicar íntegramente debido a diferencias culturales y estructurales entre ambos países. Según González, el sistema de seguridad de El Salvador, liderado por el presidente Nayib Bukele, se basa en un enfoque más centralizado y con un mayor control estatal, lo cual no se ajusta a la realidad peruana.
La presidenta Fujimori ha destacado la importancia de aprender de otros países para mejorar la seguridad en Perú, un tema que ha sido central en su agenda política. Durante su visita, se espera que se analicen casos concretos de reducción de la violencia y se evalúen las herramientas utilizadas en El Salvador. Sin embargo, analistas locales señalan que la adaptación de estas estrategias dependerá de factores internos, como la organización del Estado y la participación ciudadana.
La situación de la seguridad en Perú sigue siendo un desafío complejo, con altos índices de violencia y desafíos en la coordinación entre instituciones. La visita de Fujimori a El Salvador representa un intento de buscar soluciones externas, aunque la implementación efectiva dependerá de la capacidad de integrar estas experiencias en el marco nacional.






















