Más de 250 mil personas participaron en protestas en Francia el sábado, según el canal TFI. La movilización se concentró en varias ciudades, incluyendo París, donde 75 mil personas se reunieron. Las protestas, organizadas por el movimiento "Chalecos Amarillos", demandan el fin de la crisis económica y la mejora de la calidad de vida.
La policía detuvo a al menos 360 personas durante las marchas. Las autoridades restringieron algunas de las concentraciones en París, incluyendo una sentada prevista frente a la Torre Eiffel, que finalmente no se llevó a cabo. Aunque las protestas se extendieron a otras ciudades europeas, como Roma y Barcelona, en París la movilización fue la más significativa desde el inicio de las protestas hace cuatro semanas.
Las protestas reflejan la creciente insatisfacción con la política económica del gobierno francés, que enfrenta críticas por el encarecimiento de la vida, el recorte del gasto público y el deterioro de la educación. Un encuesta reciente reveló que el 85% de los encuestados en España apoya endurecer las penas por disturbios y actos vandálicos, lo que refleja un clima de tensión en la región.
El movimiento "Chalecos Amarillos" ha ganado fuerza en los últimos meses, con llamados a nuevas jornadas de protesta. A pesar de las restricciones impuestas por las autoridades, la movilización en París sigue siendo un símbolo de la resistencia ciudadana contra las políticas económicas actuales.





























