El presidente cubano Miguel Díaz-Canel denunció durante el Foro Mundial de la Alimentación (FAO) en Roma el impacto de las sanciones económicas de Estados Unidos sobre la producción y distribución de alimentos en Cuba. En un videomensaje, destacó las dificultades alimentarias causadas por el bloqueo, que afecta la capacidad del país para garantizar la seguridad alimentaria.
La presidenta venezolana Delcy Rodríguez participó en el mismo foro y sostuvo reuniones con el director general de la FAO, Qu Dongyu. Durante su visita, alertó sobre el efecto de los bloqueos económicos en la desnutrición global, señalando que más de 2.000 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria. Rodríguez pidió el cese de las sanciones internacionales.
Ambos países destacaron en el foro la necesidad de apoyo internacional para mejorar su capacidad productiva y distributiva. La FAO organizó un foro de inversiones para impulsar proyectos agroalimentarios y movilizar financiamiento para el desarrollo rural. Cuba y Venezuela coincidieron en que las sanciones y el cerco energético son obstáculos significativos para su seguridad alimentaria.
La comunidad venezolana en Roma protestó contra la presencia de Delcy Rodríguez en el foro, rechazando su participación en un espacio internacional. A pesar de las tensiones, ambos países buscaron en el evento apoyo para fortalecer su sistema alimentario.






























