Cuba ha denunciado en las Naciones Unidas una agresión multidimensional por parte de Estados Unidos, incluyendo el bloqueo energético, que califica como un "acto de guerra". El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, destacó que esta hostilidad se ha intensificado desde enero de 2026, volviéndose más cruel y peligrosa. En su discurso, Rodríguez señaló que el bloqueo energético afecta directamente la seguridad nacional de Cuba y representa una violación de los derechos internacionales.
Rusia también ha intervenido en la cuestión, exigiendo la liberación del presidente venezolano Nicolás Maduro y el fin del bloqueo contra Cuba. El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, criticó la situación como una "violación de cualquier norma, incluido las normas de la moral". A su vez, el gobierno estadounidense ha negado planes de intervención militar en la isla, confiando en llegar a un acuerdo con el gobierno cubano.
La tensión entre ambos países se ha agravado en los últimos meses, con Cuba alertando sobre el expansionismo estadounidense y EE.UU. Insistiendo en culpar a La Habana por las dificultades económicas. Mientras tanto, el canciller cubano ha reiterado su esperanza de que nunca se materialice una acción militar estadounidense contra la isla, que considera un crimen de gran envergadura.




























